Federico Almada Blog personal… con lo que se me pase por la cabeza…

3feb/083

La delgada línea entre la amistad y lo laboral…

Dicen que los Bloggers escribimos sobre cosas que nos pasan o interesan, y es cierto... sino, no tendríamos razón de perder el tiempo acá sentado frente a una pantalla.

Hoy, quisiera escribir un poco sobre algo que me pasó (o que me venía pasando), y que me dejó reflexionando... a tal punto de tener que llamar a mi vieja y preguntarle incluso a un amigo, porque creía que estaba viviendo en otro planeta... digo yo, Marte... quizás.

Me gustaría empezar, contando algo que viví hace un tiempo atrás... cuando mi hermano, en un intento por salvarme las papas, me ofreció un trabajo para poder independizarme, digamos...

Uno podría pensar, si es tu hermano quien te contrata... seguramente tendrás mil y un beneficios dentro de la empresa... y no, no fue tan así (y estoy contento por ello). Mi hermano es un tipo duro por fuera, blando por dentro... pero esto, en lo personal. En lo laboral, lo duro viene por ambos lados... por fuera y por dentro, y no hay con que darle eh... si metiste la pata, estás jodido (es de lo que te retan mucho, pero bien, hasta que entendés... filosofía que a veces intento copiar con resultados horrorosos).

Me contrató, empecé a trabajar... y durante los primeros días me di cuenta de que mis compañeros -nuevos- me trataban un tanto distinto. Claro, cuando me avivé... noté que solo buscaban simpatizar, pensando que mi hermano se las iba a agarrar con ellos.

En todo caso, durante el primer mes, vino mi primer reto (merecido) por un error que había cometido en una planilla... una boludez, pero merecía un reto (sino seguiría haciéndolo, claro). Desde ese día, el trato de mis compañeros fue más aliviado... ahora había comentarios ya más de entorno laboral, que de trato exclusivo. Cualquier otro podría haberse sentido mal con este cambio... pero no, me di cuenta que era lo mejor... ser uno más del montón.

Pasaron unos cuantos meses (trabajé bastante para él) y mi compañera de -viaje- (hacía la misma labor que yo) me confesó un día que al comienzo, temía que yo no le cayera bien... pero, no por mí... sino por mi hermano. Claro, el -hermano del jefe- está acá... que vamos a hacer, chupémosle las medias... y bueno, que luego de ese reto merecido, se dieron cuenta de que la vara era del mismo tamaño para todos... y que cualquiera iba a ligar, por más relacionado que estuviese. Esa confesión, me dejó atónito en ese momento... pero luego la vida me demostró que así deben ser las cosas.

¿Así como? Así... tal que cuando trabajas con alguien, con quien también compartes una relación de amistad, es necesario saber separar los tantos. No importa que sean compañeros del mismo rango, de distinta jerarquía... simplemente, dentro de la empresa... la relación debe ser laboral.

Y lo mismo se traslada al trabajo Freelance... por más que cuando estés trabajando, te hagas amigo de uno o varios de tus compañeros, es necesario mantener cierto respeto y distancia propio de lo laboral... ¿es complicado? si! claro... pero es necesario que exista esa distancia, porque cuando haya que tomar decisiones... no debe haber amistad que valga, sino los que pagan los platos rotos, son los demás.

Para sacarme de duda... hice una pequeña encuesta de dos personas (mi vieja, y mi amigo) a quienes admiro por como han llevado la vida (mi vieja, porque sin mi viejo me supo criar, y hoy después de todo es feliz; y mi amigo porque con tan corta edad supo triunfar en lo laboral... y ha demostrado ser tan bueno en su área como también lo es a la hora de demostrar su amistad, a pesar de las distancias).

La encuesta fue sencilla... supongamos el caso extremo (no tiene relación con lo que me pasó, sino que quiero llevar la situación al límite, para que realmente pesen [aclaración, por si mi ex-amigo está viendo esto...]) de que estás trabajando en una empresa, y desde arriba te avisan que andan cortos de presupuesto, y que deben echar a un trabajador. Mera casualidad, el que está en la mira por X motivo (rendimiento, o lo que sea), es tu mejor amigo de todos los que trabajan en ese entorno (es decir, no solo él es tu amigo, hay varios más... pero él es el con el que más te llevas).

Resumiendo, debes echar a alguien... y el objetivo es con quien mejor te llevas... ¿que haces?. En ambos casos las respuesta fue:

  • "Lo laboral, es lo laboral... y la amistad, de la puerta para afuera"
  • "La amistad es un valor que las personas comparten en todo momento, pero que a la hora de tomar decisiones en lo laboral, las deben dejar de lado, porque pueden tener efectos aún peores que un enojo".

Y en ambos casos, coincido (mentes sabias las de mis encuestados), dado que ... supongamos el caso que en vez de echar a quien es mi mejor amigo, echo a otro... y ese otro tiene una familia, digamos... y lo perjudiqué, por un capricho de amistad. Si mis superiores se enteran, me la cortan... sencillamente porque no supe hacer lo que ellos me piden, tomar decisiones sabias, desinteresadamente y que pueda replicar a futuro para otras situaciones similares. Es decir... si sigo con la política de echar a mis no amigos, en algún momento llegaré al cruce de amistad... y tendré que decir por quien es mejor amigo que otro (más complicado aún) para echarlo...

En cambio, de tomar la decisión de echar al menos productivo, más problemático o lo que fuese... en el futuro me facilitaría el asunto. Una, porque quizás que ese despido realmente produzca un saldo favorable para la empresa, y se acabe la ola de despidos (que incluso podría llegar hasta mi... je), y dos, porque cada vez estaría echando a gente con razón, y no porque a mi se me canta... porque con este me junto a comer, y con este no.

La moraleja de todo el asunto, aprendan a vivir separando los tantos... las relaciones laborales son una cosa, las de amistad son otras, y las de familia... son otras. El no separar los tantos, trae problemas, tanto para quien se favorece por una decisión, como para quien la toma.

Podrían decirme (como me han dicho) un ser sin sentimientos... pero no, es simple... si tomo este tipo de decisiones, a futuro las puedo replicar sin tener que andar con cargo de conciencia.

Nota: Aclaro, nuevamente, la situación extrema no se basa en la realidad, por suerte... no tengo la potestad de echar a nadie en ningún trabajo, ni menos aún de participar de esas decisiones... por suerte (aún).

Vale aclarar, que lo sucedido si me afectó... y bastante, pero no por haber tomado una mala decisión ahora, sino por... quizás, erróneamente, no haberle aclarado una y otra vez (a veces, hace falta) al sujeto que las cosas eran de una forma... y no las iba a cambiar. Podrán llamarme ser sin sentimientos, u otras palabras con mal sentido... pero así me gano la vida, y hasta el momento ha demostrado ser una fórmula perfecta, para cuando apoyo la cabeza en la almohada... puedo dormir, sin remordimientos de haber echo algo malo en el día.

Mis saludos para el sujeto, que desde su último contacto dejará de hablarme, y solo recomendarle de forma abierta... que el día de mañana, cuando entienda lo que digo, vuelva... y no quiero que me pida disculpas, simplemente que me salude, y voy a entender que ya comprende, esto de la delgada línea entre la amistad y lo laboral.

Comentarios (3) Trackbacks (1)
  1. Oops, el caso extremo, tomado como ejemplo, me hizo acordar a la pelicula Human Resources (http://cine.telemundo.yahoo.com/filme/1800354309)!

    Espero que el sujeto logre entender y vuelva la relación de amistad aun mas fuerte!

  2. (Que lindo es ver que aparece ese simbolito en su sistema operativo! jeje)

    Voy a ver si puedo conseguir esa peli en el videoclub de acá a la vuelta… aunque dudo, ya que son todos DVD -descargados de la red- jeje

    Saludos

  3. Jajaja viste =) Bueno en gran parte es culpa tuya que aparesca ajajaj…

    Mmm… en el que seguro la conseguis es en el que está en calle Red, a la altura del P2P!, creo que se llama Torrent, pero talvez no sea el unico local en esa direccion.

    Saludos!


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