Soluciones caseras
Ayer estuve hablando con una persona y me dejó una cita para tener una reunión virtual hoy a la tarde (digámosle, videoconferencia sin el vídeo), para lo cual… mínimamente necesitaba un altavoz y un micrófono.
Da la casualidad que la última vez que usé Skype, el software que muchos usan para hacer este tipo de reuniones, fue hace como 6 meses… cuando tenía un headset de esos bonitos, que traen todos los chiches, y que por algún motivo no encuentro en todo el departamento…
Es por esto, que me puse a ver que tenía, y la verdad es que entre cables, recuperé desde micrófonos pequeños, hasta un manos libres de celular (que lamentablemente no funciona con la PC), pero ninguno me era útil, ya que en su mayoría funcionaban mal, o directamente no funcionaban.
Pero, estaba el sagrado micrófono de la compu de escritorio (el de la Notebook no se porque no me lo reconoce Ubuntu), así que probé con ese y funcionó. Solo que surgió otro pequeño problema… se le rompió la base.
Previo a sentarme a la mesa, enfoque la mirada en una crema de mi novia… y vi la solución…

La solución es claramente temporal… ya que asumo que cuando lo vea mi novia, me quita la crema y chau base, pero bueno… al menos me sirve por ahora que la flaca no está.
Tendré que salir a comprar un nuevo headset… todo sea por estar al día con las tecnologías, je!
Ahora que lo pienso, solo escribía la entrada para mostrar la foto, no se porque tanta introducción…